Síndrome vestibular en el perro

Síndrome vestibular en el perro

Una patología que afecta sobre todo a los perros mayores es el llamado síndrome vestibular. A menudo este grave problema se confunde con un ictus o una isquemia cerebral, dada la gran similitud de los síntomas. Veamos juntos en qué consiste, cuáles son sus causas y cómo se trata el síndrome vestibular del perro.

¿Periférico o central?

El sistema vestibular es una parte del sistema nervioso responsable del equilibrio y la orientación del cuerpo -en particular de la cabeza, los ojos, la nariz y las orejas- en el espacio. Para hacer más sencilla esta definición, pensemos en lo que ocurre cuando estamos en un tren y miramos por la ventanilla: nuestros ojos parecen desplazarse continuamente en horizontal, como si estuviéramos viendo una película en el cine. Este curioso movimiento de los ojos se debe precisamente a la acción del sistema vestibular, que procesa la posición de nuestro cuerpo según el lugar en el que nos encontramos.

Podemos distinguir entre una porción central y una periférica del sistema vestibular. El oído interno y el nervio vestibulococlear (VIII par de nervios craneales) componen la porción periférica, mientras que algunas áreas del cerebro y del cerebelo están incluidas en el sistema vestibular central. Esta breve descripción anatómica es importante para comprender mejor las razones del problema. De hecho, dependiendo de qué parte del sistema vestibular haya sido dañada, los síntomas y el tratamiento serán diferentes. Veamos en detalle cuáles son estas diferencias. orecchio cane interno

El síndrome vestibular periférico es la forma más frecuente y está causado por problemas que afectan al oído interno y medio, como las otitis, es decir, inflamaciones del oído provocadas por cuerpos extraños (generalmente espigas), bacterias u hongos. En realidad, las otitis afectan en la mayoría de los casos a la parte más externa del oído, sin llegar a tanta profundidad, aunque esta posibilidad también puede darse. En estos casos, algunos días antes de la aparición de la forma aguda del síndrome vestibular, el perro puede rascarse las orejas o sacudir la cabeza repetidamente.

El síndrome vestibular central es sin duda más raro, pero también más grave. Puede estar provocado por numerosos factores, como:

  • Traumatismos craneales

  • Ictus

  • Hemorragias cerebrales

  • Infarto

  • Neoplasias (raro)

  • Inflamaciones (encefalitis, meningoencefalitis)

  • Infecciones (moquillo, toxoplasmosis, neosporosis, criptococosis)

  • Hipotiroidismo

  • Reacciones adversas a fármacos (aminoglucósidos, metronidazol, clorhexidina)

Una forma muy rara es el síndrome vestibular congénito, que el animal presenta desde el nacimiento. Los más afectados son los cachorros de Boxer, Pastor alemán, Dobermann, Akita, Beagle, Cocker Spaniel y Labrador.

También se oye hablar a menudo del “Síndrome vestibular del perro anciano” o “Síndrome vestibular geriátrico”, en referencia a un trastorno del sistema vestibular que se manifiesta a una edad muy avanzada. Esta patología se confunde fácilmente con un ictus o una isquemia cerebral debido a la extrema similitud de los síntomas. A diferencia de la forma juvenil, el “Síndrome del perro anciano” aparece generalmente de forma repentina y muy intensa, pero tiende a resolverse parcial o completamente en pocos días.

Los síntomas

Independientemente de la localización del problema, un síndrome vestibular se manifiesta con síntomas muy concretos, entre ellos:sindrome vestibolare cane

  • Inclinación de la cabeza hacia un lado o “head tilt”

  • Tambaleo, caídas repetidas, movimientos en círculos y, a veces, rodar

  • Oscilación de los ojos en sentido horizontal, vertical o circular (nistagmo)

  • Estrabismo

  • Síndrome de Horner: un ojo está hundido (enoftalmos), la pupila está contraída (miosis), el párpado está caído y el tercer párpado sobresale por el ángulo interno del ojo

  • El párpado y el labio de un solo lado parecen “caídos”

  • Pérdida de saliva

  • Náuseas, vómitos

En otras palabras, un perro afectado por este tipo de trastorno parece realmente borracho. En los casos más graves, el tambaleo puede ser tan intenso que impide al animal mantenerse en pie. Por lo general, se observa una tendencia a caminar siempre hacia un solo lado, normalmente girando la cabeza y los ojos en la misma dirección.

El diagnóstico

El diagnóstico del síndrome vestibular tiene como objetivo identificar lo antes posible la localización del problema, es decir, determinar si se trata de un síndrome periférico o central. Solo una vez aclarado este aspecto será posible aplicar un tratamiento adecuado. cane otoscopio esame orecchie

En primer lugar, conviene examinar atentamente las orejas del perro. El veterinario las examinará con un otoscopio para comprobar que no haya espigas ni signos de inflamación. Puede ser necesario sedar al animal para poder examinar las orejas también en profundidad, ya que, por lo general, las otitis medias e internas pueden provocar este trastorno.

Una radiografía puede ser útil para detectar posibles problemas en las bullas timpánicas y debe realizarse siempre con sedación. Una TAC, una resonancia magnética o una punción del líquido cefalorraquídeo también podrán revelar la presencia de causas centrales, por ejemplo masas tumorales.

Un electrocardiograma o un ecocardiograma servirán, en cambio, para comprobar el estado del sistema cardiovascular.

Los análisis de sangre (hemograma y perfil bioquímico completo) proporcionan información importante sobre la presencia de cualquier tipo de alteración atribuible a infecciones, daños renales, hepáticos o tiroideos.

Si todos los síntomas están sin duda relacionados con el síndrome vestibular, pero ninguna técnica diagnóstica ha mostrado alteraciones, podría hablarse de “síndrome vestibular idiopático”, diagnóstico típico del síndrome en el perro anciano. El término “idiopático” se utiliza en medicina para todas aquellas afecciones que existen con certeza, pero cuya causa precisa no se consigue identificar.

Cómo se interviene

Naturalmente, lo primero que hay que hacer es acudir a la clínica más cercana en cuanto observemos síntomas sospechosos. El protocolo terapéutico será establecido por el veterinario en función de la causa desencadenante. cane sindrome vestibolare mangia

En cualquier caso, es importante mantener una buena hidratación mediante sueros de soluciones rehidratantes, controlando al mismo tiempo la presión arterial. Sobre todo si el perro continúa vomitando, deberán administrarse antieméticos específicos, normalmente los recomendados en caso de mareo por viajar.

La recuperación depende en gran medida de la causa del problema y de la gravedad de los síntomas.

En caso de infecciones de oído o sistémicas, deberán administrarse antibióticos (si hay bacterias) o antifúngicos (para infecciones fúngicas). Por este motivo, el veterinario podría tomar una muestra de material de los oídos para identificar con precisión el tipo de infección y planificar el tratamiento exacto. Si hay cuerpos extraños, deberán retirarse lo antes posible. Para todas las demás causas, como tumores o ictus, el veterinario podrá valorar detenidamente la necesidad de una intervención quirúrgica.

En cuanto al “Síndrome vestibular geriátrico” o “del perro anciano”, en ausencia de causas graves subyacentes y, por tanto, cuando se trata de una forma idiopática, normalmente el perro se recupera espontáneamente, a menudo incluso sin ningún tratamiento, aunque pueda seguir presentando algunos síntomas típicos con mayor o menor intensidad. En estos casos, el tratamiento se basa únicamente en el mantenimiento del animal mediante la administración de líquidos, alimento y medicamentos contra las náuseas.