Pica: cuando el perro y el gato comen de todo

Pica: cuando el perro y el gato comen de todo

Los perros y los gatos, sobre todo cuando aún son muy pequeños, tienen una tendencia natural a ingerir juguetes y pequeños objetos que encuentran por casa, piedras, calcetines e incluso sus propias heces. Sin embargo, este comportamiento, denominado “pica” o “picacismo”, puede ser una señal de alarma de problemas preocupantes, además de poner en grave peligro la salud de nuestro amigo de cuatro patas.

Las causas de la pica

La pica es un problema sumamente insidioso, ya que no siempre el propietario consigue identificarlo. La ingestión de material no alimentario, de hecho, es un comportamiento bastante frecuente en perros y gatos y, en la mayoría de los casos, no tiene relación alguna con la pica. Pensemos, por ejemplo, en los animales que muerden, lamen y destruyen sus juguetes y los objetos que tienen a su alcance, quizá porque desean masajearse las encías durante la dentición o simplemente por curiosidad. También es particular el ejemplo de los perros que comen hierba, a menudo porque les resulta apetitosa, sobre todo si necesitan fibra o quieren eliminar las bolas de pelo. cane mangia palline

Estas conductas son frecuentes en los animales, pero no podemos hablar de “pica” propiamente dicha si no presentan características precisas. En líneas generales, los perros y gatos afectados por este problema tienden a acercarse al objeto, lo lamen, lo mastican y después lo tragan.

Entre los objetos más “incriminados” encontramos sobre todo:

  • Piedras
  • Prendas como calcetines y medias
  • Juguetes
  • Cordones de los zapatos
  • Cintas de cierre de las bolsas de basura
  • Pelo
  • Tierra y barro
  • Granos de arena de la caja de arena

Las causas pueden ser realmente numerosas, por lo que hay que tener presente que cada animal tiene su propia historia y un problema específico, que solo puede ser identificado y resuelto por un especialista. En cualquier caso, entre las causas principales se encuentran:

  • Búsqueda de atención: cuando un perro –con menos frecuencia un gato– se siente desatendido por su propietario, a menudo puede adoptar conductas inapropiadas para llamar su atención, entre ellas la pica. Aunque pueda parecer un razonamiento retorcido, en realidad basta con pensar que para él incluso un regaño puede representar una gran victoria, por lo que realiza estas peligrosas “travesuras” precisamente para obtener unos segundos de atención;
  • Ansiedad y frustración: un problema de este tipo también puede formar parte de los trastornos compulsivos;
  • Estrés: los perros, y aún más los gatos, se estresan con mucha facilidad y a menudo bastan pequeños cambios para desencadenar consecuencias peligrosas para su salud, como la pica;
  • Malnutrición: a veces los perros tienden a comer sus propias heces (en este caso se habla más precisamente de “coprofagia”) o las de otros animales, si todavía contienen restos de sustancias nutritivas que pueden resultar útiles para el organismo;
  • Carencias de vitaminas y sales minerales: los animales pueden encontrar las sustancias que les faltan en la tierra, el barro o incluso lamiendo las paredes;
  • Enfermedades: todas las afecciones que provocan un aumento del apetito pueden favorecer la aparición de la pica, como la anemia, la diabetes y los trastornos de la tiroides o del hígado;
  • Parásitos intestinales: algunos parásitos, como la tenia, pueden aumentar el apetito del animal;
  • Predisposición genética: parece que los gatos siameses y persas son más propensos a la pica.

Consecuencias

La ingestión de objetos o de material no alimentario es una conducta que puede llegar a ser realmente muy peligrosa. En esencia, los objetos tienden a provocar las consecuencias clásicas relacionadas con la presencia de cuerpos extraños en el estómago o el intestino. Si, en cambio, el animal tiende a ingerir sustancias más naturales, como barro, tierra o arena de la caja, puede sufrir otro tipo de problemas. Veamos cuáles son los principales efectos perjudiciales de la pica:corpi estranei cane radiografia

  • Estreñimiento y obstrucción intestinal: un objeto o una acumulación de arena pueden quedar atrapados durante mucho tiempo en el intestino, impidiendo el paso de los alimentos y las heces. Una obstrucción intestinal es un problema muy grave que a menudo requiere una intervención quirúrgica de urgencia. Aún más particular es el riesgo relacionado con la ingestión de ovillos de lana, cuerda y cordones: estos pueden “engancharse” en un punto del intestino, que acaba retorciéndose sobre sí mismo;
  • Desgarro y perforación del estómago y el intestino: un objeto puntiagudo o una piedra pueden provocar fácilmente cortes bastante profundos en cualquier punto del aparato digestivo, desde la boca hasta el ano. En los casos más graves incluso pueden perforar por completo sus paredes, provocando hemorragias e infecciones graves;
  • Intoxicación y envenenamiento: si ingieren objetos fabricados con sustancias dañinas –como ocurre a menudo con las pilas de cadmio– pueden sufrir graves intoxicaciones.

Puede ocurrir que las sustancias ingeridas terminen en las heces o sean vomitadas por el animal sin dificultades particulares. Sin embargo, los síntomas relacionados con una de las consecuencias mencionadas incluyen sobre todo intentos repetidos e infructuosos de vomitar o defecar, debilidad, quejidos insistentes, rechazo a que lo toquen y falta de apetito.

Cómo intervenir

Lo primero que debemos hacer es hablar sin duda con nuestro veterinario, quien se encargará de identificar la causa del problema y descartar posibles enfermedades y trastornos. Si considera que puede tratarse de un problema de conducta, podremos valorar la posibilidad de recurrir a un especialista antes de que la situación se vuelva demasiado peligrosa.

Los remedios caseros incluyen:

  • Poner sustancias de sabor desagradable en los objetos que suele comer (se utiliza mucho el aceite de almendras dulces)
  • Guardar en un lugar inaccesible los objetos que más le atraen
  • Hacer un “inventario” regular de sus juguetes
  • Modificar la dieta con un producto específico para sus necesidades
  • Reducir los niveles de estrés jugando juntos, saliendo a menudo con el perro o colocando rascadores para el gato
  • No regañarlo cuando coma algo
  • Sustituir la arena del gato por una de grano muy fino o por tierra

Si ya ha ingerido algo y observamos cambios extraños en su comportamiento, no dudemos en llevarlo inmediatamente a la clínica más cercana.