Con demasiada frecuencia nos encontramos con anuncios de gatos y perros desaparecidos, en las páginas de las redes sociales o en los papeles pegados por la calle. Cuando se pierde nuestro amigo de cuatro patas, se haría realmente cualquier cosa por encontrarlo, incluso ofrecer una generosa recompensa a cambio. He aquí algunas sugerencias para aumentar las posibilidades de encontrar a nuestro perro o gato perdido.
Qué hacer inmediatamente
Las situaciones pueden ser muchas. Desde el perro que consigue quitarse el collar y huye lejos de su dueño, hasta el gato que encuentra la puerta de casa abierta y se aleja sin que nadie lo vea. Por este motivo, el tiempo puede ser relativo cuando se trata de una pérdida, ya que a veces el dueño puede darse cuenta de lo ocurrido varias horas más tarde, cuando quizá Fuffi no acude a comer.
Cuando el perro o el gato se aleja delante de su dueño, podemos intervenir rápidamente para limitar la huida e intentar atrapar de nuevo a nuestro amigo de cuatro patas.
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No corramos detrás de él. Muy a menudo los animales tienden a correr aún más rápido si se sienten perseguidos, tomando el episodio como una “travesura divertida”, aunque para el dueño no tenga nada de divertido;

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Si hemos enseñado al perro la orden “ven” o “quieto”, después de varios minutos podría decidir escucharnos en lugar de seguir su irrefrenable deseo de libertad. Así que mantengámonos tranquilos, no corramos detrás de él y llamémoslo por su nombre, utilizando una de estas dos órdenes;
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El uso de una recompensa de comida podría ser una solución muy válida, así que hagámosle entender que tenemos un sabroso snack en las manos, que le daremos solo cuando haya regresado. Para el gato, en cambio, puede ser útil aprovechar el factor ruido, agitando la caja de sus croquetas favoritas para hacerle entender que es la hora de comer;
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Está prohibido gritar y enfadarse, de lo contrario correremos el riesgo de asustarlo hasta el punto de impedirle acercarse, por miedo a recibir una buena reprimenda;
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Mantengámonos tranquilos y positivos, fingiendo una alegría que en ese momento seguramente no sentimos. El llamamiento, como hemos visto en el artículo específico, no funciona si no somos convincentes, así que armémonos de sonrisas y entusiasmo, agachándonos de rodillas como si quisiéramos jugar con él.
Solo cuando estemos seguros de poder atraparlo, pongámosle tranquilamente el collar al perro o cojamos al gato en brazos, siempre que no esté asustado o agresivo. En estos casos, puede ser útil llevar el transportín o una manta para envolver al gato, a fin de evitar que se altere o nos arañe. Naturalmente, ningún medio de contención debe permanecer ante los ojos de Fuffi, que entendería nuestras intenciones y no volvería a acercarse.
Después de varias horas/días
Si no hemos conseguido recuperar a nuestro amigo de cuatro patas, pero sabemos con certeza dónde está, podríamos necesitar ayuda adicional. ¿Se ha quedado atrapado en algún lugar, ha trepado a un árbol, ya no puede regresar, se ha herido? Llamemos a los Bomberos al número 115 o a nuestro veterinario, que podría prestar los primeros auxilios en caso necesario.
Por el contrario, si no tenemos la menor idea de dónde ha ido a parar nuestro perro/gato, no nos queda más que dar vueltas por los alrededores, continuando a llamarlo sin parar. Una vez que hayamos revisado perfectamente las zonas cercanas al punto de alejamiento o a nuestra casa, ampliemos cada vez más el radio de búsqueda, involucrando quizá a familiares y amigos.
Consideremos que los gatos a menudo evitan alejarse demasiado, a menos que estén en plena época de celo, por lo que busquemos bien en los alrededores, prestando especial atención a las zonas más protegidas. Uno de los escondites preferidos de los gatos son los garajes o los sótanos, donde se refugian y dormitan hasta que empiezan a sentir hambre y sed. A partir de ese momento, comenzará a maullar a voz en grito después de varias horas, precisamente para que puedan ayudarle a salir.
Este aspecto no se aplica, en cambio, a los gatos enfermos o gravemente heridos, que tienden a huir precisamente cuando sienten que ya no tienen tiempo para luchar, como solían contar nuestros abuelos.
¿Todavía nada? Bien, es el momento de difundir la noticia. Armémonos de fotografías recientes de nuestro amigo, en las que se vean bien los detalles, como el color de los ojos, la forma de la cara, la constitución y posibles señales particulares.
La fotografía servirá para redactar un anuncio, que se imprimirá y se distribuirá por la calle o en las tiendas de animales, y se difundirá en las redes sociales.
El texto deberá incluir algunos elementos importantísimos:
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Nombre
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Sexo
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Raza
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Tamaño
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Color del pelo
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Color de los ojos
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Señales particulares (manchas de distinto color en el pelo, cicatrices, cola cortada, etc.)
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Carácter (asustado, sociable, cariñoso, agresivo con otros animales)
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Collar (color del collar, presencia de la placa)
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Microchip (presente/ausente, número identificativo)
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Fecha de la desaparición
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Lugar de la desaparición
En esta página podrán descargar modelos prediseñados divididos según la especie, para completar con una foto y los datos de su animal.
Pidan siempre ayuda a las asociaciones animalistas de su zona, que estarán encantadas de compartir su anuncio. 
Si en las 24 horas posteriores al alejamiento todavía no hemos conseguido recibir noticias de nuestro amigo de cuatro patas, debemos acudir absolutamente a las autoridades competentes, es decir:
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Comandancia de los carabinieri
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Policía Municipal de nuestro municipio
Lo que debemos hacer es denunciar la desaparición de nuestro perro/gato mediante una denuncia por escrito, cuya copia se entrega al propietario. El documento de la denuncia debe entregarse entonces en los Servicios Veterinarios de la ASL del territorio, llevando también:
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Certificado de inscripción en el registro canino
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Pasaporte europeo (si está disponible)
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Modelo de denuncia escrito y firmado por el propietario
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Documento de identidad válido y Código Fiscal del propietario
Prestemos siempre mucha atención a este paso, porque según la legislación italiana, el propietario que no denuncia el alejamiento de su animal puede ser sospechoso de abandono y, por tanto, podría ser sancionado a todos los efectos.

