Son muchas las curiosidades que nos planteamos al observar a nuestros amigos de cuatro patas. Por ejemplo, a veces nos preguntamos si los gatos son capaces de reconocer a su madre, a su padre o a sus hermanos, no solo como «compañeros de vida», sino también en el sentido de familia. Esto es lo que opinan los expertos.
Según afirma John Bradshaw, experto en comportamiento de la University of Bristol, en el Reino Unido, la mayoría de los animales nunca tendrá la posibilidad de conocer a sus abuelos. Este aspecto resulta bastante obvio, teniendo en cuenta que muchos propietarios de perros y gatos ni siquiera conocen la genealogía de su animal, sobre todo si procede de la calle o de refugios y perreras.
Pero no es todo. De hecho, un dato muy interesante es que Bradshaw centra la atención sobre todo en la línea masculina de la familia, es decir, padres y abuelos. Según el etólogo, ningún gato será capaz de recordar a estas figuras.
Las colonias felinas, en efecto, «se basan en una cooperación multigeneracional entre hembras: abuelas, hijas y gatitos». Son ellas las que cuidan de las crías, alimentándolas y vigilándolas hasta que están preparadas para la libertad. Los machos, en cambio, desempeñan un papel marginal y rara vez participan en la crianza de los gatitos.
En cualquier caso, «una vez separados de la madre», continúa Bradshaw, «los gatitos parecen olvidarse de ella bastante rápidamente y, en la mayoría de los casos, ni siquiera consiguen recordarla si se reencuentran de adultos».
Sin embargo, aunque este sea un dato cierto, muchos gatos podrían no permanecer indiferentes en el momento de encontrarse con su madre o con sus hermanos. De hecho, su olor queda grabado en su memoria, uno de los rasgos distintivos más importantes para los animales, en un fenómeno definido como «asociación primaria».
De este modo, gracias al olfato, serán capaces de reconstruir una forma alternativa de familia, asociando el olor de la madre o de los parientes según una línea temporal bastante precisa, en la que estas figuras se sitúan sin duda en los primeros momentos de su vida.
Fuente: http://news.nationalgeographic.com

