Los poderes terapéuticos del ronroneo del gato

Los poderes terapéuticos del ronroneo del gato

Después de leer esta noticia, probablemente muchos de vosotros correréis a adoptar un gato o intentaréis pasar la mayor parte de vuestros días junto a vuestro felino, solo para comprobar sus efectos. De hecho, el ronroneo del gato tendría la capacidad de producir numerosos efectos beneficiosos en nuestro organismo. Esto es lo que ha demostrado Elizabeth von Muggenthaler, experta en bioacústica animal y presidenta del Fauna Communication Research Institute.

Según Elizabeth von Muggenthaler, la explicación de este fenómeno se debería atribuir a la frecuencia de las ondas sonoras. El oído humano puede percibir sonidos comprendidos entre una frecuencia de 20 y 10.000 Hz. El ronroneo del gato se sitúa entre 20 y 50 Hz, pero en algunos casos puede alcanzar incluso los 140 HZ, por lo que somos perfectamente capaces de oírlo.

En relación con el ronroneo de los gatos existen realmente muchas teorías, pero una de las explicaciones más fiables está relacionada con la capacidad de los gatos para emitir el típico “ron-ron” para autocurarse. En particular, la frecuencia del ronroneo sería muy similar a la que estimula la curación de los huesos en caso de fracturas. No es casualidad, de hecho, que los felinos sean capaces de recuperarse muy rápidamente, y no precisamente porque tengan siete vidas.

Como algunos sabrán, los felinos pueden ronronear por una larga serie de motivos. Por ejemplo, puede ocurrir que un gato herido o asustado comience a ronronear. En este caso, podría actuar para estimular las frecuencias cerebrales que inducen un estado de relajación.

La explicación habría que buscarla en el típico fenómeno de la resonancia acústica. Por ejemplo, pensemos en los músicos, que utilizan a menudo el diapasón para afinar su voz o sus instrumentos. Este pequeño instrumento de acero, al ser golpeado, produce una vibración con una frecuencia que corresponde a la nota musical La. Si acercamos el diapasón vibrante a un segundo diapasón “quieto”, este comenzará a vibrar al poco tiempo. Las ondas sonoras, en forma de vibración, pueden transferirse de un objeto a otro.

Del mismo modo, si nos acercamos a un gato mientras ronronea, las vibraciones percibidas por nuestro oído se transferirán a nuestro cerebro, que comenzará a “ajustarse” a la misma frecuencia.

Por eso, según el estudio de Elizabeth von Muggenthaler, los gatos podrían representar una fuente de curación para nosotros. Los efectos del ronroneo se dirigirían sobre todo a:

  • Huesos: según los expertos, los huesos sanarían a una frecuencia de 50 Hz, perfectamente compatible con la del ronroneo del gato;

  • Corazón y aparato cardiovascular: el ronroneo del gato sería capaz de hacer disminuir el ritmo cardíaco y de bajar la presión arterial, previniendo así el riesgo de ictus, infartos y otras enfermedades cardiovasculares;

  • Pulmones: el efecto relajante del ronroneo actuaría en consecuencia también sobre la respiración, reduciendo su frecuencia;

  • Heridas: el ronroneo también podría ayudar a los tejidos blandos a regenerarse en caso de heridas y traumatismos;

  • Infecciones: el “ron-ron” del gato sería incluso capaz de actuar sobre las infecciones mediante dos mecanismos paralelos. Por un lado, ayudaría a reparar los tejidos dañados; por otro, neutralizaría el ataque de ciertas bacterias;

  • Estrés, ansiedad y depresión: al escuchar a un gato ronronear, podríamos estimular las frecuencias cerebrales propias del descanso, sintiéndonos inmediatamente más serenos y relajados.

Llegados a este punto, no nos queda más que tumbarnos junto a nuestro amigo de cuatro patas para comprobar si esta teoría es cierta.

Fuente: http://www.deathandtaxesmag.com/202302/cats-purring-frequency-has-been-proven-to-positively-affect-human-health/