Fuegos artificiales de Año Nuevo: cómo proteger a nuestros animales

Fuegos artificiales de Año Nuevo: cómo proteger a nuestros animales

El periodo de las fiestas, con sus colores y sabores, nos transporta inevitablemente a nuestra infancia, convirtiéndolo en un momento único que esperamos con ilusión durante todo el año. Pero ¿ocurre lo mismo con nuestros animales?

Las fiestas de Navidad y Año Nuevo son una ocasión para estar todos juntos, con la familia o los amigos, disfrutando cada instante de esa atmósfera que tanto gusta a grandes y pequeños. Las decoraciones, el árbol, el belén y los platos típicos son solo algunos de los aspectos que hacen que las fiestas sean tan bonitas.

Pcane con orecchie grandior desgracia, para nuestros amigos animales no siempre es así. La Navidad trae consigo numerosos peligros para perros y gatos, desde los adornos que pueden ingerirse fácilmente, hasta la alteración de los ritmos a los que están normalmente acostumbrados, pasando por los fatídicos fuegos artificiales de Año Nuevo.

Probablemente sean muy pocas las personas que atribuyen a los fuegos artificiales alguna utilidad, pero lo cierto es que desde los primeros días de diciembre, el aire se llena de estos sonidos fuertes y aterradores para nuestros animales.

A pesar de las innumerables protestas de los defensores de los animales, todavía son muchos los niños, así como los adultos, que se divierten con los fuegos artificiales, sin tener en cuenta todos los riesgos relacionados con ellos, tanto para nosotros como para nuestros animales.

Los perros y los gatos, de hecho, no consiguen comprender el origen ni la causa de los fuegos artificiales, por lo que se asustan muchísimo, hasta mostrar los síntomas de un verdadero trauma. Los animales tienen un oído mucho más desarrollado que el nuestro, así que solo podemos imaginar cuál será el volumen percibido por sus oídos.

Así, con cada disparo, puede desatarse el pánico en nuestros animales, que empiezan a temblar, a huir en busca de refugio, a quejarse e incluso a orinar o defecar involuntariamente por el miedo.

Si una situación así ya es inaceptable para los perros y gatos que viven en casa, imaginemos lo que ocurre con los animales callejeros, que durante la huida pueden perder el control de sus reacciones, atacando por error a quien intenta acercarse o acabando bajo un coche.

Por desgracia no podemos hacer mucho para evitar las reacciones de pánico de nuestros amigos de cuatro patas, pero sin duda nos corresponde tranquilizarlos todo lo posible, siguiendo unos sencillos consejos.

  • Hagamos como si nada: si nuestro animal está alterado, evitemos acariciarlo o hablarle con un tono de voz distinto al habitual. Del mismo modo, no debemos comportarnos de manera ansiosa, buscándolo por la casa agitadamente. Así reforzaríamos su percepción de que ocurre algo malo, aumentando sus miedos. Más bien, intentemos mostrarnos indiferentes ante la situación;cane e gatto si nascondono

  • Dejémoslo libre para buscar refugio: evitemos retenerlo junto a nosotros contra su voluntad. Dejémoslo libre para ir donde prefiera, en busca de un refugio tranquilo y aislado. Normalmente los animales prefieren lugares protegidos, por ejemplo debajo de la mesa o de la cama;

  • No lo cojamos en brazos: un animal aterrorizado pierde el control de sus reacciones, por lo que incluso el perro o gato más dócil podría dirigir su ansiedad hacia nosotros, mordiéndonos o arañándonos;

  • Aislemos el sonido: intentemos aislar los sonidos todo lo posible, cerrando puertas y ventanas y corriendo bien las cortinas;

  • Cubramos el ruido de los fuegos artificiales: la televisión o la radio pueden ser una excelente solución para cubrir el ruido de los fuegos artificiales. Encendámoslas a un volumen muy alto, preferiblemente en la habitación donde se encuentre el animal;

  • Mantengámoslos dentro de casa: de cara a la noche de San Silvestre, hagamos que los perros y gatos acostumbrados a vivir en el jardín o en el balcón permanezcan dentro de casa;

  • No los dejemos solos: los perros y gatos no deben quedarse solos bajo ningún concepto, porque no podríamos intervenir para tranquilizarlos y también podrían hacerse heridas durante la huida por la casa.

Recordemos que debido a los fuegos artificiales de Año Nuevo, muchos animales sufren heridas graves o pierden la vida. Al margen de las medidas que deberían contemplarse por ley, a nosotros, los propietarios, nos corresponde intervenir para defender a nuestros animales. Estas sencillas precauciones pueden marcar realmente la diferencia.