El lenguaje no verbal del gato: cómo interpretarlo

El lenguaje no verbal del gato: cómo interpretarlo

Comprender el lenguaje no verbal del propio gato puede ser un paso más para vivir con mayor intensidad la relación entre el propietario y su mascota. Veamos cómo interpretarlo y cuáles son las actitudes básicas que siempre hay que saber reconocer.

“A mi gato solo le falta hablar”. Esta es la frase que todas las personas que viven con un amigo felino habrán pensado o dicho al menos una vez. En realidad, lo que más sorprende del gato, al igual que del perro, es que la palabra no le hace falta. Para hacerse entender, consigue encontrar distintos tipos de maullidos y muchas actitudes y movimientos de su cuerpo. En particular, el gato asocia cada posición de las orejas, de la cola o del cuerpo en general con un estado de ánimo específico o, en cualquier caso, con algo que quiere comunicarnos.

Las actitudes

  • El gato “hace masa”: esta actitud es típica de los gatos muy pequeños y normalmente tiende a disminuir progresivamente a medida que se hace adulto. Se trata de un movimiento que hacen todos los pequeños, empujando con las patas sobre la mama de la madre para favorecer la salida de la leche. Cuando el gato joven o adulto se entrega por completo a esta actividad, lo hace principalmente para evocar el recuerdo de aquella sensación durante los momentos más relajados y agradables. Por eso elegirá su cálido edredón de invierno, la alfombra peluda, su cojín acolchado e incluso a su propio humano. Incluso hay gatos que siguen acompañando el gesto de “hacer masa” con una verdadera succión de todo lo que encuentran a su alrededor, como vuestro cabello, una manta de lana o una alfombra, así que no os preocupéis. Vuestro gato no es un vampiro, sino solo un poco “mamón”;atteggiamenti gatto significato

  • El gato frota la cabeza contra todo lo que encuentra: cuando el gato parece querer rascarse la cabeza y el hocico contra nuestras piernas, los zapatos o los muebles, no lo hace solo para saludarnos. Este gesto sirve al gato para marcar su territorio, por lo que, en cuanto hayáis vuelto del trabajo, lo hará para cubrir con el suyo todos los olores que hayáis recogido a lo largo del día. En el hocico del gato hay pequeñas glándulas que liberan sustancias específicas de cada animal, llamadas “feromonas”. Cuando nuestro gato libera estas sustancias en nuestro rostro, piernas o ropa, somos oficialmente de su propiedad. Todos los gatos del barrio sabrán a quién pertenecemos;

  • El gato ronronea: esta es quizá la actitud que más satisface a los propietarios. Los felinos son los únicos animales de la naturaleza capaces de producir estas intensas vibraciones, emitiendo el clásico “frrr frrr” que tanto gusta a todos los aficionados. Desde siempre, el ronroneo se ha asociado al placer que siente el gato al relajarse con nuestras caricias. En realidad, las teorías que se han expresado para explicar este comportamiento son muchas. Una curiosidad que no todos conocen es que la gata madre ronronea ya durante el parto, para llamar hacia sí a los gatitos recién nacidos. Otro aspecto que a menudo se tiene poco en cuenta es que los gatos también ronronean cuando sienten dolor. Para orientarnos mejor y entender el significado del ronroneo de nuestro gato, intentemos escucharlo y observarlo. Si el ronroneo es fuerte e irregular, Micio está contento de vernos. Por el contrario, si es débil y monótono, está aburrido o simplemente quiere dormir. Cuando el gato ronronea sin motivo aparente y parece apático, cansado y no quiere comer, probablemente siente dolor. Escuchando el ronroneo de nuestro gato, podemos comprender muchas cosas;

  • El gato arquea el lomo y tiene el pelo erizado: vuestro gato está muy asustado y está intentando aparentar más tamaño para no salir corriendo. Al erizar todo el pelo, sobre todo en el lomo y la cola, parecerá más grande y amenazador. De este modo intenta asustar al adversario, así que dejadlo tranquilo y evitad sobre todo cogerlo en brazos. El miedo podría transformarse en agresividad hacia cualquiera que se le acerque. Si, en cambio, esta actitud va acompañada de bufidos, gruñidos apagados y maullidos graves, y las orejas del gato están aplanadas hacia atrás, probablemente el gato se está preparando para atacar, así que ¡alejaos!

  • El gato arquea el lomo y se mueve lateralmente: este comportamiento es típico de los gatitos, que se desplazan así durante el juego. Se mueven lateralmente, con el lomo arqueado y la cola con un pequeño bulto en la base. No faltan, sin embargo, gatos adultos especialmente juguetones;

  • El gato se revuelca sobre el lomo: a diferencia del perro, el gato rara vez muestra la barriga. Por eso, para el propietario, cuando el gato se deja acariciar la barriga es todo un logro, ya que significa que empieza a confiar. Sin embargo, si se revuelca continuamente sobre el lomo, podría estar simplemente jugando, por lo que, en cuanto intentéis tocarle la barriga, os ganaréis un buen arañazo;

  • El gato “bufa”: cuando el gato emite los típicos bufidos, os está diciendo seriamente que no os acerquéis. Puede estar muy asustado o en fase de agresión. En cualquier caso, quiere que lo dejéis tranquilo;

  • El gato muerde: las principales armas del gato son las uñas, por lo que, si os mordiera con intención, probablemente ya os habría dado otras advertencias. Cuando, en cambio, el gato muerde en medio de una sesión de mimos, ronroneos y caricias, podría significar que habéis superado el límite de tiempo permitido o que habéis tocado zonas demasiado sensibles, como la barriga o los costados.

Los movimientos de la cola

Estas son solo algunas de las actitudes más frecuentes del gato. Para comprender mejor su lenguaje, también se puede analizar la posición de algunas partes concretas de su cuerpo. Una de ellas es la cola. Pero ¿qué nos dice nuestro gato al mover la cola?

  • Cola perfectamente recta: vuestro gato os está saludando y está feliz de volver a veros;

  • Cola en forma de signo de interrogación: la cola está recta, pero la punta está ligeramente curvada, como un signo de interrogación. Vuestro gato siente curiosidad y quiere saber absolutamente qué estáis haciendo;

  • Cola recta y vibrante: parece que la cola está temblando. En el gato macho suele ir acompañada de los clásicos “chorros” en la pared para marcar el territorio. En otros casos, puede ser simplemente una manifestación de gran entusiasmo al veros;coda gatto significato

  • Cola hinchada y baja: vuestro gato no se ha transformado mágicamente en un zorro. Simplemente está muy asustado;

  • Cola hinchada y alta: puede significar que el gato está realmente muy enfadado o simplemente que está jugando. Para entenderlo tendréis que analizar también las demás actitudes;

  • Cola que se mueve con amplios movimientos: vuestro gato podría estar irritado o excitado. Si está mirando por la ventana, probablemente solo ha visto un pajarito y se está preparando para cazar;

  • Cola que se mueve a sacudidas: ahora sí que está realmente enfadado y a punto de atacar. Dejad de molestarlo inmediatamente o habrá problemas;

  • Cola mantenida recta hacia un lado: vuestra gata está en celo y está demostrando su disponibilidad;

  • Cola baja entre las patas: el gato está sometido;

  • Cola horizontal, con una ligera curvatura en la punta: el gato está interesado en algo, pero está decidiendo qué hacer;

  • Cola baja y pelvis ligeramente bajada: vuestro gato está preocupado y camina como si algo lo empujara hacia el suelo.

Las expresiones del rostro

La expresión del rostro y la orientación de las orejas también pueden ayudar a comprender el lenguaje del gato. Por ejemplo:

  • Gato relajado y abierto al intercambio: el gato tiene los ojos abiertos y las orejas relajadas. Probablemente adoptará la posición de la esfinge, con la barriga en el suelo y las patas delanteras recogidas bajo el pecho;

  • Gato satisfecho o somnoliento: el gato tiene los ojos entrecerrados y las orejas relajadas;

  • Gato atento e indeciso: probablemente ha oído un ruido o ha visto algo interesante fuera de la ventana. Una o ambas orejas están dirigidas hacia la fuente de interés y los ojos están bien abiertos;

  • Gato en estado de alerta: lleva las orejas hacia delante y las pupilas dilatadas;

  • Gato asustado: en este caso tiene las orejas aplanadas sobre la cabeza, ligeramente hacia atrás, y las pupilas dilatadas;

  • Gato agresivo: el gato que se prepara para atacar tendrá las orejas erguidas y hacia atrás, orientadas aproximadamente 180 grados, y los ojos entrecerrados.

Estas son solo algunas de las posibles expresiones del gato. Para conocer bien el lenguaje del propio gato, bastará con observarlo y estudiarlo día tras día.