Las bolas de pelo son un problema molesto al que casi todos los gatos tienen que enfrentarse tarde o temprano. Aquí tienes una sencilla guía que explica cómo se forman, cómo prevenirlas y cómo eliminarlas.
Probablemente, cualquiera que haya tenido al menos un gato en su vida conoce perfectamente las molestias y reacciones que las bolas de pelo pueden provocar en el animal.
El gato es un verdadero fanático de la limpieza, por lo que le encanta dedicar gran parte de su tiempo a un aseo largo y minucioso. La función principal de estas largas sesiones de “lavado” es, sin duda, mantener el pelo brillante y limpio, sobre todo en determinadas ocasiones.
Quien tiene un gato sabe bien que Fufi se encargará de eliminar cualquier rastro de impureza justo después de comer, al regresar de un largo paseo y, naturalmente, después de utilizar el arenero.
Sin embargo, no todos saben que el aseo también es muy importante para regular la temperatura corporal. El gato no puede sudar, por lo que humedece la superficie más externa de su cuerpo mediante la saliva, favoreciendo la evaporación del exceso de calor corporal.
El hábito de lamerse también puede ser útil como momento de relajación, exactamente como nos ocurriría a nosotros con un buen baño caliente.
Además, cuando varios gatos conviven pacíficamente en el mismo entorno, pueden crearse momentos de aseo mutuo, recreando el agradable momento en que mamá gata limpia a sus pequeños.
Como veis, para nuestro amigo felino cualquier ocasión parece buena para dedicarse a la limpieza del pelo.
¿Por qué se forman las bolas de pelo?
La lengua del gato es muy áspera debido a la presencia de diminutas espículas en toda su superficie superior. Por este motivo, durante el aseo el gato consigue eliminar del pelo restos de suciedad y pelos muertos, que quedan atrapados en la lengua a la altura de estas espículas. Así, todo lo que se encuentra en la lengua termina automáticamente en el estómago.
La ingestión de pelo no constituye por sí misma un problema, ya que, una vez que llega al estómago, se mezcla con el alimento ingerido para finalmente ser eliminado a través de las heces.
Sin embargo, puede ocurrir que haya demasiados pelos muertos, por lo que estos forman una auténtica maraña dentro del estómago y del intestino, causando molestias considerables a nuestro gato.
Las bolas de pelo, también conocidas como tricobezoares, se presentan como acumulaciones compactas de pelo, casi siempre de color oscuro, con una forma alargada y cilíndrica, como una salchicha.
Las condiciones que pueden favorecer la formación de bolas de pelo incluyen:
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Muda estacional: durante los meses de primavera y otoño, el gato se prepara para afrontar el cambio de estación. El problema de las bolas de pelo se manifiesta sobre todo en los meses de primavera, cuando pierde la densa capa interna de pelo invernal;
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Problemas cutáneos: algunas dermatitis pueden favorecer la caída del pelo, aumentando las probabilidades de que se formen bolas de pelo;
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Dieta pobre en fibra: la fibra es muy importante para garantizar un tránsito intestinal adecuado. Si la dieta de vuestro gato es especialmente pobre en fibra, el pelo podría permanecer mucho tiempo en el intestino, generando bolas compactas y resistentes;
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Aseo excesivo: el estrés, el aburrimiento, el picor cutáneo y las alergias alimentarias son solo algunos de los factores que pueden inducir al gato a lamerse con frecuencia y de forma excesiva, estimulando la formación de bolas de pelo.
¿Mi gato tiene bolas de pelo?
Un gato con bolas de pelo puede presentar algunos síntomas típicos, entre ellos:
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Presencia de mechones de pelo en el vómito o las heces;
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Tos persistente;
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Arcadas;
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Estreñimiento o diarrea;
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Falta de apetito;
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Letargo.
Si las bolas de pelo se vuelven especialmente voluminosas y compactas, el gato podría no ser capaz de expulsarlas, dando lugar a graves obstrucciones intestinales. Además, la presencia de rastros de sangre roja brillante en el vómito podría deberse a los vómitos frecuentes o al esfuerzo realizado al intentar expulsar las bolas. En estos casos, acudid inmediatamente al veterinario.
¿Cuáles son los remedios para prevenir y eliminar las bolas de pelo?
Para prevenir la formación de bolas de pelo puede ser útil seguir algunos consejos sencillos.
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Cepillad a vuestro gato todos los días: en el mercado se encuentran fácilmente cepillos específicos para cada tipo de pelo. Cepillando a vuestro gato a diario, eliminaréis eficazmente el pelo muerto;
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Cambiad la alimentación: el alimento seco y húmedo rico en fibra es ideal para favorecer la expulsión de las bolas de pelo a través de las heces;
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Recurrid a las pastas palatables para las bolas de pelo: estas pastas palatables son ricas en fibra, ácidos grasos, oligosacáridos y aceites naturales. Estas sustancias favorecen la eliminación de las bolas de pelo y estimulan la salud del intestino y de la piel;
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Plantad hierba gatera: esta planta estimula la digestión y ayuda al gato a eliminar las bolas de pelo mediante el vómito o las heces.
En conclusión, las bolas de pelo son un problema muy común que, en la mayoría de los casos, puede resolverse siguiendo pacientemente algunas precauciones. Si el problema persiste o se vuelve especialmente intenso, puede ser conveniente acudir al veterinario, quien sabrá evaluar las causas del problema y el tratamiento más adecuado.

