La «cola de semental» en el perro y el gato

La «cola de semental» en el perro y el gato

El término “cola de semental” no es muy conocido, pero se trata de una afección no precisamente rara en perros y gatos, que se manifiesta con acumulación de sebo, residuos de color oscuro, pelo duro y unido en pequeños mechones en la parte superior de la cola. Descubramos cómo se manifiesta y cuáles son las causas de este problema.

Qué es y cómo se presenta

La “cola de semental” está causada por la hiperplasia de las glándulas supracaudales, estructuras especiales situadas en la parte superior de la base de la cola. Su función es producir y secretar feromonas, sustancias aparentemente inodoras que, sin embargo, sirven a los animales para enviar mensajes a sus semejantes. En otras palabras, es como si fueran mensajes codificados que cada perro o gato difunde en el entorno para transmitir la dominancia del territorio, la disponibilidad para el apareamiento, un peligro al acecho o incluso relajación y satisfacción. Estas glándulas están distribuidas en muchas partes del cuerpo, sobre todo en el hocico, entre las almohadillas y también en la zona alrededor del ano.

En el caso específico de las glándulas supracaudales, podemos localizar su presencia apartando suavemente el pelo a pocos centímetros de distancia de la base de la cola. Con un poco de atención, podremos apreciar una zona en la que el pelo es más grueso y bastante duro en comparación con el circundante. Los folículos pilosos alrededor de las glándulas supracaudales, de hecho, dan lugar cada uno a un solo pelo, a diferencia de los demás, de los que se originan varios pelos. cola de semental perro

La presencia de estas glándulas generalmente pasa desapercibida para el propietario, al igual que las feromonas que produce constantemente. Sin embargo, puede ocurrir que las glándulas sufran inflamaciones o infecciones que provoquen un aumento de volumen (hiperplasia) y una producción excesiva de sebo, acompañada de:

  • Pelo graso en la base de la cola, a menudo pegado en pequeños mechones

  • Depósitos oscuros y grasos a lo largo del pelo

  • Presencia de puntos negros (comedones)

  • Enrojecimiento de la piel

  • Pérdida de pelo

  • Mal olor

  • Caspa

En la mayoría de los casos estos síntomas se limitan a la base de la cola, pero puede ocurrir, sobre todo en presencia de infecciones, que el área afectada sea más amplia, hasta alcanzar también la zona lumbar.

Las causas

El término “cola de semental” está relacionado con el hecho de que este trastorno se manifiesta sobre todo en perros y gatos machos enteros, no castrados. La razón se debe a un mecanismo inducido por la testosterona, la hormona sexual más importante producida en abundancia por los machos. En las hembras y en los machos castrados, de hecho, su producción es considerablemente inferior. Parece que el aumento excesivo de los niveles de esta hormona puede estar entre las causas de la “cola de semental”. Sin embargo, no es una condición exclusiva de este grupo de animales, sino que también puede observarse en machos castrados y en hembras, aunque en porcentajes inferiores. cola de semental gato perro

La hiperplasia de las glándulas supracaudales puede estar causada por una acumulación de sebo e impurezas, por ejemplo, si el gato no dedica suficiente tiempo al aseo o si el perro no se lava con cierta frecuencia.

Durante el diagnóstico, el veterinario deberá descartar la presencia de problemas con una sintomatología similar, como:

  • Infestaciones por pulgas

  • Iinfecciones bacterianas (piodermitis)

  • Infecciones fúngicas (dermatofitosis)

  • Infecciones parasitarias (demodicosis)

  • Tumores de las glándulas supracaudales

El tratamiento

La “cola de semental” puede combatirse eficazmente mediante el uso de productos específicos para reducir el sebo, disponibles en forma de champús, tratamientos spot-on y lociones. En presencia de infecciones será conveniente recurrir a antibióticos, antimicóticos u otros medicamentos adecuados. En los casos más graves y persistentes que se producen en machos enteros, el veterinario podría recomendar como única alternativa la castración. 

En cualquier caso, aunque no se trate de un problema grave y molesto para el animal, se recomienda realizar siempre una visita al veterinario incluso en presencia de síntomas leves, para descartar otros trastornos similares y evitar que la situación empeore.