Collar o arnés: ¿cuál es mejor para el perro?

Collar o arnés: ¿cuál es mejor para el perro?

Entre los accesorios indispensables para un perro encontramos sobre todo el collar o el arnés. A veces elegir uno u otro no es tan sencillo. Veamos juntos cuáles son las ventajas y desventajas del collar y del arnés desde el punto de vista educativo, práctico y ético.

Cuando se adopta un cachorro, pero también si nuestro amigo de casa nunca ha sido educado correctamente, casi siempre hay que enfrentarse a una situación típica: el perro que “tira” de la correa.

En estos casos, lo primero que hay que hacer, sin duda, es aplicar los métodos educativos recomendados por los expertos. Sin embargo, la elección del collar o del arnés también puede influir mucho en este aspecto.

Para entender cuál de los dos accesorios es más adecuado, primero hay que conocer las características que los diferencian y sus respectivas ventajas y desventajas.

El collar de cinta o de correa

El collar siempre ha sido el accesorio más utilizado para los perros que viven en casa o al aire libre. Es más fácil de colocar y el perro puede tolerarlo con mayor facilidad, hasta el punto de que actualmente casi todos los propietarios evitan incluso quitárselo, también en casa.

El collar tiene unas dimensiones considerablemente menores que el arnés. Existen collares de distintos tipos, formas y materiales, pero en esencia son muy parecidos entre sí.

El collar tradicional sigue siendo el más utilizado. Se trata de la clásica tira de tela, nailon, cuero o piel que se abrocha según el tamaño del cuello del animal mediante una cómoda hebilla.

Este tipo de collar debe colocarse de manera que no sea ni demasiado ancho, permitiendo que el perro se lo quite, ni demasiado estrecho, impidiéndole respirar. En teoría, debería dejarse un espacio de aproximadamente dos dedos entre el cuello del perro y el collar.

Los aspectos favorables del collar de cinta están relacionados sin duda con la facilidad de colocación y también con el hecho de que puede dejarse tranquilamente en el cuello del perro todo el día, quizá añadiendo una placa identificativa en caso de pérdida.

Desde el punto de vista práctico durante el paseo, el collar de cinta es excelente sobre todo para los perros más tranquilos, ya acostumbrados a caminar al paso del propietario.

En cambio, no se recomienda para perros demasiado exuberantes, porque podrían quitárselo fácilmente tirando hacia atrás y podrían hacerse daño si tiraran de la correa.cane con collare rosso

En resumen, veamos las ventajas y desventajas del collar de cinta.

Las ventajas incluyen:

  • Se coloca fácilmente;

  • Se puede llevar siempre en el cuello del perro;

  • No existen contraindicaciones particulares relacionadas con la edad o el tamaño del perro;

  • Si queremos desviar la mirada del perro de una situación de peligro o estrés, podemos girarle la cabeza en la dirección que prefiramos.

Las desventajas, en cambio, son:

  • Puede quitárselo fácilmente;

  • Hay que encontrar el ancho adecuado para el cuello del perro;

  • Puede dañar o arrancar el pelo.

El collar de ahogo o estrangulamiento

Otro tipo de collar, menos utilizado, es el llamado collar “de ahogo”. Se trata de un accesorio metálico particular sin un cierre propiamente dicho, que se cierra como un lazo alrededor del cuello del perro cuando tira demasiado de la correa.

Las teorías sobre su uso son muy controvertidas.

De hecho, el collar de ahogo permite frenar a un perro demasiado exuberante, que tiende a arrastrar al propietario durante el paseo. Cuando el perro “tira”, el lazo se cierra alrededor del cuello del animal, provocando una emoción negativa que se asociará automáticamente con el acto de tirar.

Al mismo tiempo, sin embargo, puede resultar perjudicial y muchos propietarios y educadores lo consideran una forma de maltrato hacia el perro. De hecho, circulan diversas opiniones sobre hipotéticas lesiones y problemas de salud que algunos perros habrían sufrido precisamente por utilizar este collar.

collare strozzo strangolo caneComo ocurre con todas las cosas, sin embargo, siempre hay que considerar ambos lados. De hecho, el collar de estrangulamiento nunca debería utilizarse de forma inadecuada. Esto significa que si el propietario tirara de la correa de manera excesiva y repetida, es evidente que el perro se haría daño, porque no tendría forma de liberarse.

Lo mismo puede ocurrir si el propietario tira de la correa con fuerza o si pone en práctica una especie de competición de resistencia con su perro.

En realidad, existen muchas corrientes de pensamiento según las cuales el collar de ahogo puede resultar útil, sobre todo en determinados casos.

En líneas generales, hay que decir que, naturalmente, un collar de este tipo no está absolutamente recomendado para cachorros y perros de tamaño pequeño. Estos perros no tienen una estructura ni una musculatura suficientemente desarrolladas para soportar la presión del collar sobre el cuello, por lo que podrían sentir molestias y dolor.

Según algunos educadores, en cambio, los perros grandes y los molosoides podrían ser los candidatos ideales para el collar de estrangulamiento, dadas las proporciones y la robustez de su cuerpo.

En la práctica, el collar de estrangulamiento no debería utilizarse como método educativo principal para enseñar al perro a caminar al paso del propietario. Solo debería elegirse para perros adultos que ya hayan recibido unas primeras nociones educativas para evitar tirar de la correa.

En conclusión, las ventajas del collar de estrangulamiento incluyen:

  • Impide que el perro tire;

  • No arranca ni aplasta el pelo;

  • No se sale si el perro tira hacia atrás o da tirones.

Entre las desventajas, en cambio, encontramos:

  • Hay que saber utilizarlo de forma sensata y adecuada;

  • Si necesitáramos sujetar al perro en caso de peligro, podría hacerse daño y asustarse, tirando aún más;

  • No es adecuado para perros con problemas respiratorios o cardíacos;

  • No es adecuado para cachorros y perros de tamaño pequeño.

En proporción, son considerablemente más numerosos los educadores caninos que se horrorizan ante la sola visión de un collar de estrangulamiento, porque lo consideran un atajo cruel para enseñar al perro a no tirar, en contra de todos los principios modernos de educación.

El arnés “en X” o escapular

El arnés “en X” o escapular fue el primero que se introdujo en el mercado. Las correas están dispuestas de manera que crean dos espacios en los que se introducen las patas delanteras del perro, para después unirse sobre el lomo del perro con una hebilla.

Es fácil de colocar, cuesta menos que los demás arneses y normalmente el perro lo tolera bien.

Sin embargo, este tipo de arnés presenta una desventaja que no debe ignorarse. La correa pasa justo detrás de los codos y sube por los omóplatos, por lo que puede provocar rozaduras en el pelo y la piel del animal. Además, tiende a inflamar las glándulas situadas en la zona de las axilas.

Otro aspecto negativo del arnés “en X” es que, al rodear los codos del animal, provoca una mayor apertura de las patas delanteras, que adoptan un aspecto y una marcha antiestéticos, además de perjudiciales para las articulaciones.cane con pettorina a x scapolare

Desde el punto de vista educativo, además, el perro se sentirá más libre para tirar porque la fuerza física se concentra precisamente en las patas.

Las ventajas del arnés escapular incluyen:

  • Es fácil de colocar para quien ya tiene algo de experiencia;

  • No aprieta el cuello del perro;

  • Si el cachorro o el perro pequeño estuvieran en peligro, podríamos levantarlos y sostenerlos en brazos sin esfuerzo.

Las desventajas del arnés “en X”, en cambio, son:

  • Aprieta los omóplatos del perro, causando rozaduras e irritaciones;

  • Separa los codos;

  • El perro tira con mayor facilidad.

El arnés “en H” o sueco

El arnés “en H” está sustituyendo progresivamente al “en X”. En comparación con este, rodea el tórax del perro de forma más uniforme, sin pasar por la zona de los codos.

Las correas del arnés “en H” están dispuestas de manera que forman dos anillos unidos por una tira de tejido que descansa sobre el lomo del perro y otra sobre el pecho.

La hebilla que une las distintas correas se encuentra en el anillo posterior, que debe colocarse justo donde termina el tórax del animal. Algunos modelos tienen, en cambio, dos hebillas situadas lateralmente en el tronco.

Se coloca pasando el anillo delantero por la cabeza del perro y después introduciendo las patas en las dos aberturas inferiores. Por último, se rodea el tórax con el anillo posterior y se abrocha la hebilla.

El gancho para enganchar la correa se encuentra exactamente en la mitad del lomo del perro, por lo que si tirara, el peso se distribuiría por todo el cuerpo, facilitando la acción educativa del propietario.pettorina svedese a H

Según la mayoría de los educadores y veterinarios, el arnés “en H” es la mejor opción, porque deja libre el cuello del perro y permite sujetarlo con mayor firmeza, sin dañar ninguna parte del cuerpo del animal.

Las ventajas:

  • Es especialmente adecuado para cachorros;

  • Deja libres los codos y el cuello;

  • Es excelente para correr o montar en bicicleta con el perro;

  • Si el perro tirara, no se haría daño.

  • Permite al propietario sujetar al perro sin esfuerzo;

  • Deja al perro más libre para socializar.

Las desventajas:

  • Su colocación requiere más tiempo.

Como se puede ver en la lista de ventajas y desventajas, está claro por qué este arnés es actualmente la opción preferida de muchos propietarios.

En conclusión, conviene recordar que si nuestro objetivo es enseñar a nuestro perro a no tirar de la correa, antes de elegir el collar o el arnés debemos actuar sobre el origen del problema, utilizando métodos educativos adecuados.

Ningún collar ni ningún arnés podrán sustituir una buena educación, así que primero poned en práctica todos los consejos para enseñar al perro a no tirar y, si no fuera suficiente, acudid a un experto en la materia.