Los perros son los amigos más fieles del ser humano. Prueba de ello es el hecho de que su apego al dueño alcanza niveles altísimos y que, en los momentos de soledad, los amigos de cuatro patas pueden sentirse realmente inconsolables.
El perro elige a su dueño como líder de la manada, por lo que este se convierte en su punto de referencia, su compañía y, en cierto sentido, su mejor amigo. La relación es, en efecto, recíproca y el afecto que los seres humanos damos al perro se ve ampliamente recompensado con una gran devoción y un apego que trasciende los límites de lo natural.
Analicemos, por ejemplo, el hecho de que los perros conocen a la perfección los hábitos de sus dueños y que no solo reconocen sus pasos, sino también el ruido del automóvil y del ciclomotor. Una interesante investigación ha observado recientemente el comportamiento de los perros cuando su dueño está trabajando. En el momento exacto en que el dueño mira el reloj y se levanta para volver a casa, el perro percibe este cambio y comienza a agitarse, moviendo la cola y preparándose para recibirlo en la puerta.
Esta reacción se produce incluso si la distancia entre el perro y su dueño abarca varios kilómetros, por lo que no podemos sino quedarnos asombrados ante el comportamiento de nuestros amigos de cuatro patas.
Que los perros sean sensibles a los hábitos y a la salud de su dueño es bien sabido, pero recientemente la ciencia está estudiando su capacidad para detectar patologías graves en el cuerpo de sus dueños, como los tumores.
Los perros poseen un olfato especial que les permite “fragmentar” las moléculas olorosas en muchas secciones pequeñas y aislar los olores anómalos y considerados peligrosos. No es casualidad que muchos perros empleados por la policía se utilicen para encontrar rastros de sangre y fragmentos corporales, también en la búsqueda de personas desaparecidas.
Los cambios en la salud de sus dueños son percibidos inmediatamente por los perros, que los señalan con los medios de que disponen, es decir, lamiendo ciertas zonas del cuerpo o insistiendo en frotar el hocico en una zona concreta. Por tanto, es posible que su olfato permita descubrir patologías tumorales incluso antes de que aparezcan los síntomas y antes de que los modernos sistemas de diagnóstico puedan revelar su existencia.
A este respecto, queremos contaros un par de casos de actualidad que pueden resultar representativos de este poder especial de los perros. Allison Powel, una mujer de 47 años, observó durante algunos meses una atención especial de su perro hacia su seno izquierdo. En efecto, su labrador frotaba continuamente el hocico en esa zona específica del cuerpo y la miraba de una manera diferente.
Allison supo comprender el mensaje que su perro le estaba transmitiendo y acudió rápidamente a realizarse una revisión especializada, que detectó un tumor de mama en fase temprana. En este caso, por suerte, el mensaje fue recibido rápidamente por la dueña, que pudo intervenir con rapidez y salvar su vida. Durante la hospitalización, el labrador se sintió triste y abatido, recuperando energía a medida que su dueña se recuperaba. Se trata de una empatía muy fuerte que involucra a dos seres aparentemente distintos, pero capaces de comprender sus sensaciones mutuas. Ahora Allison ha vuelto a casa y cada mañana su perro la olfatea de arriba abajo, quizá para hacerle una revisión completa y asegurarse de que todo está en su sitio.
La misma historia ha afectado a muchas mujeres de todo el mundo, como en el caso de Claire Guest, que descubrió un cáncer de mama en fase temprana, y el de una mujer de 57 años residente en Nueva York, que pudo intervenir rápidamente gracias al descubrimiento de un tumor por parte de su dóberman Troy. Casos sorprendentes que revelan el olfato especial de los perros.
Según estudios específicos, los animales logran comprender la presencia de tumores porque las células enfermas producen sustancias que tienen un olor diferente. Parece que los perros pueden detectar la presencia de tumores de próstata y se está experimentando el adiestramiento de perros para detectar células tumorales en la orina de los pacientes.
Qué podemos decir: que los perros son los mejores amigos del ser humano es algo sabido. Si además su gran capacidad puede emplearse para salvar vidas humanas, bienvenida sea, ya que la prevención siempre ha sido la mejor forma de combatir las enfermedades.

