Ya se sabe que los animales de compañía pueden ayudarnos a sentirnos mejor tanto anímicamente como desde el punto de vista de la salud. En particular, según algunos estudios recientes, los perros serían capaces de prevenir la aparición del asma en las personas, pero sobre todo en los niños.
El estudio en cuestión fue realizado por un equipo de investigadores dirigido por la doctora Fujimura, en la University School of Medicine de Boston, y se basa en un aspecto muy interesante. Cuando un niño se contagia del virus respiratorio sincitial (VRS), tiene mayores probabilidades de sufrir asma durante su crecimiento. Pero eso no es todo. El dato más importante, de hecho, es que la presencia de perros en casa sería capaz de obstaculizar precisamente las infecciones provocadas por este peligroso virus.
Durante la investigación, algunos ratones fueron divididos en dos grupos durante ocho días. El primer grupo fue expuesto a polvo doméstico común, mientras que el segundo fue expuesto a polvo recogido de viviendas con animales. Transcurridos ocho días, ambos grupos fueron expuestos al contagio del virus respiratorio sincitial.
Al finalizar el estudio se observó que los ratones alimentados con polvo doméstico no presentaban ningún síntoma respiratorio típico, a diferencia de los que fueron alimentados normalmente. Además, en el tracto gastrointestinal del grupo sometido a la alimentación alternativa se descubrió una nueva cepa bacteriana, llamada Lactobacillus johnsonii. Según los investigadores, serían precisamente estas bacterias las que protegerían nuestras vías respiratorias frente a infecciones y alergias.
La teoría fue ampliada por un estudio paralelo realizado por la microbióloga Susan Lynch, de la University of California de San Francisco. Siguiendo el modelo del estudio anterior, el equipo de investigadores expuso también a los ratones a algunas sustancias que normalmente pueden provocar alergias, como cucarachas y proteínas del huevo. El resultado volvió a ser sorprendente: los ratones expuestos al polvo de viviendas con animales no manifestaron ninguna reacción.
En particular, su efecto se traduciría en una reducción de la reactividad del sistema inmunitario frente a sustancias absolutamente inocuas, fenómeno que constituye la base de las reacciones alérgicas, previniendo incluso graves inflamaciones de las vías respiratorias.
En este momento se intenta extender este planteamiento también al organismo humano, aunque la teoría parece ya claramente favorable a esta suposición. Pasar los primeros años de vida en compañía de un perro, de hecho, podría ser una excelente solución para prevenir muchas infecciones respiratorias e incluso el asma.
Todo gracias a una bacteria, pero sobre todo a los perros.
Fuente: http://news.discovery.com/human/health/dog-asthma-child-pet-home-dust-immune-120620.htm

