¿Cuáles son las consecuencias de la obesidad en perros y gatos?

¿Cuáles son las consecuencias de la obesidad en perros y gatos?

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La obesidad es un problema muy extendido entre nuestros amigos animales. Analicemos cuáles son las principales causas y consecuencias de la obesidad en perros y gatos, así como las sugerencias para prevenir este problema.

 

El número de perros y gatos con un peso considerablemente superior al ideal aumenta de forma constante. Lo peor de todo esto es que los propietarios suelen descuidar el problema de la obesidad, sin darse cuenta de los riesgos relacionados con el aumento excesivo de peso. Un perro o un gato obeso está expuesto a diversas consecuencias que pueden provocar trastornos y enfermedades muy graves.

¿Mi perro/gato es obeso?cane obeso sulla bilancia con cane veterinario

Para ser considerado obeso, no basta con que un animal esté un poco “rellenito”. 

En el caso de los animales con sobrepeso, al acariciarlos podremos percibir siempre la presencia de las costillas y la columna vertebral, aunque estén “suavizadas” por una capa de grasa. El abdomen sobresale bastante y, si observamos al animal desde arriba, veremos una forma homogénea del tronco, sin la típica hendidura en la zona de los flancos.

Si nuestro animal es obeso, en cambio, las costillas están cubiertas de grasa, por lo que no se podrán identificar fácilmente. El abdomen sobresale mucho y en el gato tiende a caer suavemente hacia abajo. Al observar al animal desde arriba, tendrá la típica forma de barril.

En general, la obesidad se define como un aumento del peso corporal que supera en un 20 % el estándar previsto para la raza.

Las causas

En el origen de la obesidad puede haber muchas razones.

No obstante, parece que algunos factores pueden influir más en el peso de nuestros animales. Entre ellos se encuentran:

  • Raza: algunos perros de razas pequeñas pueden engordar con mayor facilidad, como los Dachshund o los Cocker Spaniel. Del mismo modo, los gatos con menor predisposición al movimiento y a la actividad física, como los Persas, tienen una mayor tendencia a aumentar de peso;

  • Edad: los cachorros y los animales jóvenes no paran quietos. Este es un aspecto muy útil para mantener el peso ideal, pero los problemas empiezan a aparecer cuando el animal es adulto o anciano y disminuyen las ganas de moverse y jugar;

  • Tipo de alimentación: por desgracia, no todos los propietarios proporcionan a su amigo de cuatro patas una dieta específica y equilibrada. La mayoría de los perros y gatos, de hecho, tienden a comer mucho más de lo necesario, a menudo alimentos no adecuados para su especie o estilo de vida. En el caso de los gatos, por ejemplo, a menudo se cree que un alimento vale lo mismo que otro, cuando hay que tener en cuenta algunos factores importantes. Si el gato está esterilizado, es sedentario o anciano, necesitará un alimento light y fácil de digerir. Una gata madre con sus crías, en cambio, necesitará comida calórica y nutritiva. Para los perros, en cambio, la mayoría de los propietarios elige una alimentación casera, “alargando” en el cuenco del perro las sobras de su propia comida, sin tener en cuenta las necesidades nutricionales y calóricas del animal;

  • Estilo de vida: los animales más perezosos o aquellos que se ven obligados a reducir el movimiento debido a discapacidades y problemas de salud, sin duda tendrán una mayor tendencia a engordar;

  • Esterilización: ya se sabe que la esterilización, tanto en el macho como en la hembra, provoca en el animal un aumento considerable de peso. El ejercicio se reduce, desaparece la inquietud típica del periodo de apareamiento y las variaciones metabólicas relacionadas con la esterilización aumentan el apetito. Si el propietario no presta más atención a la alimentación, está claro que el perro o el gato engordarán;

  • Errores del propietario: los animales que viven en casa necesitan una cantidad de comida equilibrada para su estilo de vida. Si el propietario se apresura a llenar el cuenco de comida húmeda de su gato, aun sabiendo que el de las croquetas está lleno, se equivoca. Si además durante el día le ofrece snacks y premios solo porque “le gustan tanto”, es seguro que el gato empezará a engordar. Todo debe estar bien equilibrado, por lo que una cucharadita de comida húmeda, tres veces al día, puede complementar un alimento seco light, específico para gatos sedentarios o esterilizados. Lo mismo ocurre con los perros. El propietario que a la hora del almuerzo no resiste la mirada dulce y suplicante de su perro y le “alarga” lonchas de queso, pan y embutidos, puede gratificarlo en el momento, pero no tiene en cuenta las consecuencias. Otra pregunta que todo propietario debe hacerse es si dedica a su animal el tiempo necesario para el juego y el movimiento. En la mayoría de los casos, la respuesta será negativa. 

gatto sulla bilanciaEntre las demás causas de la obesidad también pueden encontrarse algunas condiciones de salud del animal, que provocan una serie de alteraciones en el equilibrio entre el aporte de nutrientes y su utilización efectiva. Entre ellas encontramos sobre todo:

  • Hipotiroidismo en el perro: la tiroides es una glándula encargada de producir unas sustancias, llamadas hormonas tiroideas, que regulan muchas actividades del organismo. La principal consiste en permitir un uso adecuado de los nutrientes ingeridos a través de la comida. Si nuestro perro comiera diez croquetas, una parte se utilizaría para fortalecer los músculos, otra para proporcionarle energía y otra para mantenerlo caliente. En caso de hipotiroidismo, el perro produce menos hormonas tiroideas, por lo que tiende a depositar la mayor parte de los nutrientes contenidos en los alimentos sin poder utilizarlos y, por tanto, engorda;

  • Síndrome de Cushing: en nuestro cuerpo, al igual que en el de nuestros animales, hay dos glándulas importantes, llamadas suprarrenales, que producen una serie de sustancias, entre las que destaca el cortisol. También se conoce como “hormona del estrés”, porque su producción aumenta sobre todo cuando estamos estresados. En los animales con síndrome de Cushing, las glándulas suprarrenales producen demasiado cortisol, lo que provoca un aumento de la sensación de hambre y una elevada cantidad de azúcares en la sangre, que a menudo se transforman en grasa;

  • Diabetes mellitus: es una disfunción del páncreas, una glándula grande que forma parte del aparato digestivo. Su función principal es regular el nivel de azúcar en la sangre mediante la producción equilibrada de dos hormonas: insulina y glucagón. La insulina, de la que se oye hablar a menudo, se encarga de reducir la cantidad de azúcar en la sangre, estimulando su utilización por las células del organismo. Actúa sobre todo después de las comidas. El glucagón, por el contrario, aumenta los niveles de azúcar, especialmente cuando estamos en ayunas. Si el páncreas está dañado o no funciona como debería, deja de producir suficiente insulina. La insulina estimula una parte del cerebro, el «centro de la saciedad», que proporciona la sensación de no tener hambre. Al faltar la insulina, el animal siente hambre continuamente;

  • Medicamentos: los tratamientos prolongados a base de cortisona actúan en el animal como si estuviera produciendo demasiado cortisol, una hormona con una estructura química similar a la del medicamento, con consecuencias parecidas a las del síndrome de Cushing. El animal suele tener hambre, por lo que tiende a comer más y a engordar.

Las consecuencias

La obesidad no es solo un problema estético. El aumento excesivo de peso, de hecho, a largo plazo también puede provocar consecuencias muy graves en nuestros animales. Veamos las principales:

  • Diabetes mellitus;

  • Trastornos articulares;

  • Enfermedades respiratorias;

  • Enfermedades cardíacas;

  • Presión arterial alta.

Cómo prevenir la obesidadgatto fa sport pesi ginnastica

Veamos algunos consejos para evitar que vuestro amigo engorde demasiado:

  • Haced más actividad física;

  • Elegid el tipo y la cantidad de comida específicos para vuestro animal;

  • Evitad snacks y tentempiés entre comidas;

  • No le “alarguéis” al perro las sobras de vuestra comida;

  • Valorad si vuestro animal os pide comida porque tiene realmente hambre o solo está aburrido;

  • Distraedlo con el juego y el movimiento. El aburrimiento da hambre.

Qué hacer si el perro/gato es obeso

El enfoque es diferente según la especie.

En el perro basta con racionar la cantidad diaria de alimento en dos tomas, dejando a disposición del perro únicamente agua. Pedid consejo a vuestro veterinario sobre el tipo de alimento y la cantidad suficiente para vuestro perro.

En el gato la situación es diferente, porque no puede permanecer demasiado tiempo en ayunas, sino que necesita comer poco y con frecuencia. Lo importante es sustituir el alimento habitual por uno con bajo contenido calórico, evitando los tentempiés entre comidas.

A los cambios en la dieta siempre debe añadirse un aumento de la actividad física. Dad paseos con vuestro perro o estimulad el juego de vuestro gato, siempre que haga ejercicio. Mejorarán tanto su peso como su estado de ánimo, y será beneficioso para él y para vosotros.

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