La diarrea en perros y gatos, causas y remedios

La diarrea en perros y gatos, causas y remedios

Los propietarios de perros y gatos saben bien que la diarrea es un problema bastante frecuente en sus animales, especialmente en los cachorros. Pero ¿cuáles pueden ser las causas de la diarrea y cuáles son los tratamientos y remedios para tratarla? Descubrámoslo juntos.

Qué es la diarrea

En primer lugar, debemos aclarar qué entendemos exactamente por el término “diarrea”. Ante todo, no es una enfermedad, sino un síntoma de algunos trastornos transitorios o de patologías que deben evaluarse cuidadosamente para llegar a un diagnóstico preciso.

Hablamos de diarrea cuando el animal expulsa heces de una consistencia diferente a la habitual, desde heces blandas hasta acuosas, con un aumento más o menos importante de la frecuencia de la defecación.

Por ejemplo, el perro acostumbrado a salir tres veces al día, pero que normalmente tiende a defecar solo durante uno o dos de estos paseos, en caso de diarrea podría empezar a llorar, sentirse inquieto y manifestar varias veces a lo largo del día la necesidad urgente de salir. En el caso del gato, podría visitar la bandeja sanitaria con mayor frecuencia.

Esta es la definición general. También hay casos particulares, como la expulsión de heces verdosas o mucho más oscuras de lo habitual, con presencia de mucosidad o restos de sangre.

Por último, también debemos entender cuántas veces se repiten las deposiciones, ya que a veces puede tratarse de un episodio aislado.

Recopilar toda la información necesaria sobre las heces del animal y su comportamiento relacionado con la defecación proporciona al veterinario indicios útiles para llegar a un diagnóstico correcto.

Las causas de la diarrea

La diarrea puede deberse a una larga serie de factores. Veamos los principales:

  • Presencia de parásitos intestinales;

  • Cambio rápido de alimentación;

  • Destete en el cachorro y el gatito;

  • Alimentación inadecuada;

  • Alergias o intolerancias alimentarias;

  • Ingestión de plantas o sustancias irritantes/tóxicas;

  • Ingestión de huesos;

  • Infecciones bacterianas, como la salmonelosis;

  • Infecciones víricas;

  • Inflamación intestinal;

  • Ansiedad y estrés;

  • Cáncer intestinal.

Una situación particular es la llamada diarrea inespecífica, que aparece sin una causa aparente.

Normalmente, el veterinario intenta obtener mucha información del propietario del animal para comprender más fácilmente cuál podría ser la causa del problema.

Por ejemplo, la presencia de heces muy oscuras, casi negras, con restos de sangre oscura puede indicar la presencia de hemorragias internas graves, que requieren urgentemente la intervención del veterinario.

Por el contrario, los restos de sangre de color rojo vivo pueden deberse a la rotura de pequeños vasos sanguíneos en la zona del recto y el ano, causada por el esfuerzo repetido y la irritación, o por la presencia de fragmentos puntiagudos que pueden provocar pequeñas heridas.

Las heces verdosas, en cambio, pueden indicar que el perro ha comido hierba o ingerido alguna sustancia que le haya irritado el intestino. En algunos casos, sin embargo, si las heces siguen siendo verdosas, podría tratarse de un problema hepático.

Al observar atentamente las heces del perro y del gato con una luz, también podremos comprobar la presencia de residuos extraños, como bolas de pelo, hilos o tallos de hierba.

Otra situación bastante frecuente, sobre todo en cachorros y animales que viven al aire libre, es la presencia de formaciones finas y alargadas o similares a granos de arroz. En estos casos, en la mayoría de las ocasiones se trata de parásitos intestinales.

Qué hacer

Lo primero que debemos hacer es contactar con nuestro veterinario, sobre todo si la diarrea es frecuente y el animal parece decaído.

En el caso de diarreas esporádicas, podemos preguntar a nuestro veterinario si conviene administrar al animal fermentos lácticos, que le ayuden a recuperar el equilibrio intestinal alterado por la alimentación o la ingestión de sustancias irritantes.gatto diarrea

Otro remedio excelente es el uso de espesantes para las heces, disponibles principalmente en forma de pastas apetecibles. Su función es absorber el exceso de agua en el intestino para hacer las heces más compactas.

Tanto los fermentos lácticos como los espesantes pueden utilizarse solos en episodios esporádicos de diarrea o como complemento de tratamientos específicos para problemas más importantes.

En caso de parasitosis, el único tratamiento consiste en administrar fármacos antihelmínticos o vermífugos, que eliminan y expulsan los parásitos intestinales. Estos remedios deberían ser prescritos siempre por el veterinario, después de un examen exhaustivo de las heces.

En presencia de infecciones, en cambio, podría ser necesario recurrir a los antibióticos.

Nunca administremos a nuestros animales medicamentos de uso humano que tengamos en el botiquín. Los fermentos lácticos, antiespasmódicos, antibióticos y medicamentos para detener la diarrea deben ser específicos para perros y gatos y siempre deben ser recetados por el veterinario.

Un excelente consejo es regular la alimentación del animal. En presencia de intolerancias o alergias alimentarias será necesario administrar un alimento monoproteico o nutracéutico.

En el caso del cachorro, probablemente no lo estamos destetando correctamente. Pidamos consejo a nuestro veterinario para saber qué alimento entre los específicos para cachorros y gatitos podría ser más adecuado o si es demasiado pronto para comenzar el destete.

Evitemos ofrecer al perro leche o arroz hervido, ya que podrían intensificar los episodios de diarrea. En su lugar, para no sobrecargar el intestino alterado, podemos optar por un alimento específico para la diarrea y los trastornos gastrointestinales.